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Blog sobre acoso escolar
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La violencia en la adolescencia es solamente la punta del iceberg

22-03-2013
Chicos que vuelven tristes de la escuela o que directamente no quieren ir, adolescentes que se autoproclaman "el jefe" de su grupo de pertenencia, y otros que hacen lo que sea, con tal de "pertenecer". Los casos se multiplican en las diferentes instituciones del país y del mundo. El bullying o acoso escolar es un fenómeno que, tratado a tiempo, puede controlarse.

Infobae habló con la psicoanalista y especialista en adolescencia Mónica Toscano, quien definió al acoso escolar como "una relación que se da entre un acosador y un acosado, donde ambos sostienen el vínculo".

"Tiene que ver con todo lo que sucede en esta 'pareja' de acosador y acosado que, según los más de 10 mil casos que trabajamos en todo el mundo, no se soluciona sacando al chico del grupo", relató la creadora del método MONICA TOSCANO PREVENTION IN ACT® que se utiliza en Francia, España y la Argentina.

E insistió: "Una de las preguntas que más hacemos a los acosados es por qué si un compañero los trata mal se sientan a su lado o lo buscan en el recreo; esto lo que demuestra es que tanto uno como otro expresan de diferente manera la misma situación".

En ese sentido, remarcó la importancia de "trabajar" en esa "pareja", ya que el grupo la mayoría de las veces sostiene ese vínculo violento, no ayuda a que esto se desarticule. Y recordó el caso de un grupo con el que trabajó en Barcelona "donde acosador y acosado se llamaban 'el jefe y el humillado' y cuando le preguntamos al resto del grupo por qué avalaban eso, nos decían que no es fácil encontrar a quien humillar".

Consultada sobre si un adolescente nace violento o se hace, la integrante de la International Psychoanalytic Association (IPA) reflexionó que "alguien que llega a esos niveles de violencia lo hace porque no tuvo una contención familiar importante, que es la limitación de la violencia infantil por los padres". "Tiene que haber un límite claro y ordenador que le permita al chico sentirse cuidado", insistió la especialista, para luego sentenciar: "No creo que nadie nazca violento".

La violencia en la adolescencia, ¿la punta del iceberg?

Para Toscano la adolescencia "es ese tornado que hace que todo sea extremo", pero, sin embargo –resaltó- "esta misma violencia que se vive en esa etapa de la vida, de acuerdo al período evolutivo del joven, viene desde los 6 o 7 años".

"Sufren tanto la violencia los niños de 6-7 años que no podemos quedarnos con que esto es sólo algo que se da en la adolescencia", subrayó la especialista, quien consideró que "en ese momento llega a extremos cuando no se trabajó antes".

La familia y el grupo de pertenencia, claves

"El grupo para un chico de 6 años es su vida, con tal de pertenecer hacen lo que les pidan. Los grupos a nuestros hijos les piden 'peajes' muy altos para pertenecer". Así se refirió Toscano a la importancia que cobran los pares para los niños y adolescentes.
Y recordó el caso de una chiquita que trató, que estaba tan saturada de tarea para el hogar, que su madre fue a hablar con la maestra, quien le confirmó que ella no mandaba tanto trabajo para hacer fuera del colegio. Finalmente se supo que "le hacía la tarea a todo el grupo para pertenecer".

"Lo más importante es que todo lo que decimos no es una teoría, esto se saca de lo que los chicos dicen. Y los chicos dicen que con tal de pertenecer dejan de ser sujeto", resaltó.

En cuanto al rol de la familia reconoció que "es el más importante", pero no el único sobre el que hay que trabajar. "Tenemos que crear una red de prevención y ver qué es lo que pasa en la familia, la escuela y la sociedad en general", reclamó, para luego agregar que cambiar al chico de escuela o de curso el problema "no va a solucionar el problema porque lo importante es crear una conciencia social".

Señales para reconocer si nuestro hijo está en problemas

De paso por Buenos Aires, donde vino a presentar su libro Adolescencia. Actuar antes de que los hechos sucedan, Toscano destacó que "casi todos los casos de violencia extrema dieron signos previos, de ahí que aprender a leer los signos que muestran los adolescentes todos los días es clave para tratar esta problemática".

Tras asegurar que "los chicos hablan a través de los signos", la especialista reconoció que "es importante que padres y profesores se capaciten para aprender a detectarlos".

"Si nuestro hijo cambió de humor, está nervioso, comienza a maltratar a su hermanito menor, tiende a aislarse o estar mucho tiempo frente a la computadora cumple con casi todos los signos de un acosado", sintetizó Toscano, quien subrayó que muchas veces  estos niños "no cuentan la situación a los padres porque temen que se desilusionen".

"Por el contrario, si vemos que nuestro hijo no puede estudiar, no logra estar tranquilo, si en el colegio nos dicen que presenta características de hiperactividad que antes no poseía o se convierte en un líder negativo estamos frente a chico acosador", ejemplificó.

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